Bon Nadal

Hola amigos,

Se acaba el 2012, un año muy especial para nosotros. Y por eso os envío este mensaje, para recordar lo que hemos vivido este año y revivir tantos recuerdos entrañables de tantas personas maravillosas que nos brindó el mar.

El año empezó en La Gomera con una tripulación impaciente, el Trotamar con las bodegas llenas hasta arriba y la compañía de Layena y Clara que nos ayudaron a llenarlas, despidieron el año con nosotros y despidieron al Trotamar en su nueva singladura. El año empezó en el Trotamar, en el mar y lo terminaremos junto al mar, pero lejos del Trotamar .

Medio año lo pasamos en el mar, viviendo como gitanos de mar, dejándonos llevar por el viento, encontrando amigos en cada bahía, haciendo amigos del alma, viviendo solo lo esencial, pues no había nada urgente en nuestras vidas, compartiendo alegrías y preocupaciones, vinos y langostas, … navegamos muchas millas, muchos vientos y muchos mares…

La segunda mitad la pasamos en tierra firme, lejos del mar y del Trotamar, Volví al trabajo de ingeniero, pasamos el verano, vino el otoño y nuestra campanilla se fue al cole. Se fue sin mirar hacia atras, como quien suelta las amarras en Mindelo, se fue…. y volvió como un Schulkind, con su Ranzen, sus libretas, su pizarra y su gorra amarilla. Dejamos de ser forasteros en nuestro pueblo después de 20 años viviendo aquí; Ahora somos lo padres de esa niña de la primera clase, la morenita, la que ha atravesado el Atlántico.

Por las mañanas en vez de en dinghi, salgo en bici y cuando vuelvo a casa ya es de noche. El trabajo ya no es el de antes, aunque sigue siendo el mismo, pero yo ya no soy el mismo. En Colibri seguimos en buena racha y llega un pedido tras otro. Surgió una competencia en Alemania, pero parece que se esta desvaneciendo de nuevo y seguimos solos en el mercado. Para el 2013 los trabajos se concentran en Alemania y Rusia. En España todo el tema renovable sigue parado y los proyectos en curso suspendidos.

Tengo en el trabajo un compañero excepcional, Tiago mi hijo. Disfruto cada día de su compañía en la oficina, de su alegría y de su juventud, y de su precisa y sensata manera de trabajar. En los meses que estuve ausente se encargó el de mis proyectos y no solo no me echaron en falta, sino que hay quien dice que es mejor que yo. Tengo en casa un proyecto en espera, Aruna, mi hija, que a veces se desespera con tanta espera. Laia disfruta este periodo de espera, que le permite tener cerca a su hermana. Llena nuestra casa con sus idas y venidas y sus ideas originales. Mientras espera, trabaja ocasionalmente en una organización que ayuda a los mas necesitados. Y mientras espera, se nos va de viaje con su madre para añadir a su lista de países visitados Camboya, Thailandia y Birmania. Y mientras tanto espera a su plaza en la universidad para cumplir su único objetivo: estudiar „social arbeiten“ o trabajos sociales.

Y también en casa está Ana, esperando a que lleguemos del trabajo cansados, o del cole agotados, para colmarnos de atenciones. Necesitó seis meses para poner a punto la casa tras los seis meses de ausencia:

„Nuestro jardin como una jungla. Me gusta ese aspecto de jardín abandonado. En las ramas muertas de los rosales, puedo sentir el frío que hizo en invierno, mientras disfrutábamos del sol al otro lado del mundo, adivino en el mar verde la evidencia de la de días que llovió mientras vivíamos en otro mar azul. Y ahora, desbrozo, corto lo que mató el hielo, lo que creció equivocado, lo que aprovechó nuestros seis meses de ausencia para instalarse en su naturaleza. Abro paso en el camino a la casa, para ver si asi llego por fin a la entrada, sin arañarme la cara, sin enredarme el pelo en las zarzas, andando por un jardín y no por la selva como estaba acostumbrada.“

… ordena, limpia, cocina, cuida … mientras prepara álbumes de la navegada, regalos para los cumpleaños, agendas y calendarios, músicas para sus canciones… mientras cuida de Laia siempre acompañada de algún amiguito, mientras wahtsappea con sus hermanas, y comprueba que su hermana, la que voló en la montaña por encima de su bicicleta, va progresando poco a poco …, mientras mira embelesada las fotos de su nueva sobrina nieta, la hija de su sobrino mayor, y escucha con emoción las canciones de su ahijado, el de las rastas, el raskanelo, el del gran corazón…. y mientras, aprende dia a dia a vivir sin la presencia de sus padres, a vivir solo con su recuerdo, y a vivir siendo ahora eslabón final en la cadena del circulo de la vida.

Y mientras pedaleo, mientras paseo, mientras duermo, … en mi mente voy desarrollando nuevas rutas para el Trotamar, para el día en que Laia se canse del colegio :) Africa? o repetimos el Caribe? vamos a los sitios que pasamos demasiado rápido, sin tiempo a recrearnos en su belleza?? a Cumberland en St, Vincent o a Dominica, …

A los que seguís surcando los mares, os deseo buenos vientos. !No ciñáis, que es cosa de pobres!. Dejaos llevar por las brisas de popa, y por si acaso, estudiar bien los partes. Salud y alegria y que algún dia volvais a cruzar la estela del Trotamar.

Y a los que seguís o volvéis a estar en tierra firme, os deseo que sepais distinguir entre lo esencial y lo urgente, en esta sociedad en que el tiempo es oro,

A todos os deseo la paz del océano, salud y alegria.